Electrificación del transporte, cuestión de impuestos?

Partimos de la actual situación de crisis, en la que una balanza de pagos negativa obliga al estado a financiarse, junto con el déficit público, exponiéndonos a la prima de riesgo e hipotecándonos a futuro, obligados a pagar esa deuda.

Uno de los caminos para salir de una crisis es el incremento de la exportación, que ya no podemos apalancar mediante devaluaciones, sino ganando en competitividad (menores costes laborales, mejor productividad e intensidad energética, innovación, venta de valor, etc – como refería José María O’Kean en un post reciente). Pero no se logra el efecto positivo si no se reducen las importaciones y las salidas de rentas, pues si sigue habiendo déficit en balanza de pagos seguirá aumentando la necesidad de deuda. En este punto, España tiene un problema, pues las importaciones energéticas tienen un peso muy importante (aprox 25% de importaciones y en crecimiento) y se ve afectado por la volatilidad y el crecimiento de precio, por lo que compensa parte de la reducción. Aunque ha mejorado, aún hay déficit por cuenta corriente, como explica en este post Rafael Pampillón del IE Business School.

Parecería lógico reducir estas importaciones mediante el uso de energías renovables, pero cuyo crecimiento se ha dejado de apoyar, se perjudica retroactivamente y no se abre del todo la puerta al autoconsumo, por no afectar más a las grandes compañías eléctricas. También parecería, aún más lógico, aumentar la electrificación del transporte (casi el 40% del consumo energético según IDAE en 2010), porque reduciría el déficit de tarifa (como planteaba en mi post sobre el PIVE), permitiría seguir creciendo en renovables (con mayor valor añadido local y sin perjudicar a las grandes eléctricas), y a la vez reduciría las importaciones.

Cuál es el problema que impide que esto se haga y realmente se empuje el coche eléctrico decididamente? Es un tema de impuestos, tan simple como que cambiar el consumo de combustibles por consumo eléctrico aumentaría el déficit público al recaudar menos. Frente a este problema, el efecto de reducción de las necesidades de financiación por déficit comercial queda ensombrecido.

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Qué dices, PIVE?

Por qué es clave, hoy, el coche eléctrico en España?

En un año, lo que era el PIVE, “Plan Integral del Vehículo Eléctrico“, se ha transformado en el “Plan de Incentivos al Vehículo Eficiente“.

Aunque en teoría esté último está integrado en la estrategia de Movele e impulso al vehículo eléctrico, lo que resulta es un apoyo a la compra de vehículos nuevos, casi de cualquier tipo. Vamos, un “business as usual” como la copa de un pino (muy al estilo del último, el 2000E de 2010)

Es una ayuda de 75 M€, que, tras la reducción de 49 a 10 M€ el apoyo a la adquisición en 2012 de vehículos eléctricos, hace que el fomento del vehículo eléctrico pierda impulso frente al convencional. Lo que debía ser una apuesta estratégica y sólida (como plantea quien tuve de profesor en el IE José María O’Kean @jmokean) parece que ha quedado casi olvidado por la política de corto plazo.

Para muchos (entre los que me incluyo) está claro que por el propio desarrollo tecnológico, especialmente en precio de baterías, los vehículos eléctricos serán pronto los más competitivos. Pero la economía española no se puede permitir esperar a que sea el mercado el que lleve al cambio de tipo de vehículos.

La razón primordial, en este momento, está relacionada con el sector eléctrico y el déficit de tarifa. En España un descenso del consumo supone una subida de precios de electricidad. Aunque el precio del mercado eléctrico baje, por la importancia de los costes fijos el precio final y/o el déficit de tarifa aumentan. (por ponerlo simple, si en el mercado el precio es de 5 c€/kWh, y el coste de la TUR es 15 c€/kWh, 2/3 de la tarifa no depende de ese precio “de mercado”) Esto está produciendo lo que yo llamo el grid independence cycle (ciclo de independencia de red); 1. menor consumo- 2. mayor precio- 3. más eficiencia, autogeneración e independencia de red- 1. menor consumo- 2. mayor precio – etc.

En el sector eléctrico cruzan los dedos esperando que el consumo suba, pero al coste de electricidad, no sólo la crisis sino la lógica eficiencia energética va a continuar bajando la demanda. Además existe un compromiso de reducir el consumo un 20% a 2020 (respecto 2008), que no podemos olvidar intencionadamente. Por ilustrar este olvido intencionado de la eficiencia de forma cómica; parece que la política energética española no es de un “Energiewende” (cambio de modelo energético de Alemania) sino de contri-más-“energiewendan”-mejor… 😉 

Teniendo todo lo anterior en cuenta: La mayor y más inteligente palanca para subir la demanda eléctrica es el fomento de la electrificación del transporte, es decir, del vehículo eléctrico. Es el beneficio más claro y a corto plazo para corregir el déficit de tarifa.

Impulso coche eléctrico

El vehículo eléctrico puede invertir la tendencia de la demanda eléctrica

Es un salvavidas para el sector eléctrico, permitiría aprovechar mejor las energías renovables, especialmente evitando el “curtailment” eólico nocturno (est. 0,5% del recurso), pero además reduciría las emisiones, el déficit comercial -al reducir las importaciones de crudo- y la dependencia energética exterior.

Lo único en contra? Quizás que reducir el consumo de combustibles hará subir aún más el precio, porque también funciona así ese “mercado”…

Yo lo veo clarísimo, no lo veís igual? Y los asesores del ministerio?